Todo hombre debe tener un empleo

Pese a que algunos se empeñan a negarlo hay un viejo refrán que dice que el “hombre está hecho para trabajar”.
Un enorme porcentaje de los hombres asumen su condición de lÃderes y salen a la calle a buscar el sustento propio y o de su familia, buscando ganar el pan con el “sudor de su frente”.
Pero claro, también están los otros, lo que tienen alma de holgazanes, carecen de empleo y esperen que todo les venga de arriba.
Esos que en el mejor de los casos son unos currantes, o sea buscan conseguir un trabajo sencillo que les permita asà ganar un poco de dinero y de esta forma callar por algunos instantes los comentarios negativos que existen sobre su persona.
Casi todos en nuestras familias tenemos un personaje de este tipo. Un individuo que con asiduidad golpea a nuestras puertas pidiéndonos una mano pero que realmente hace poco para conseguir un empleo que le permita sustentarse.
El gran dilema es que hacer con estos individuos. Por lo general nos terminan dando lástima y les ayudamos con dinero o comida. Sin embargo lo que realmente estamos haciendo es perjudicándoles.
Si se trata de personas sanas están en perfectas condiciones de conseguir empleo. A veces es mejor darles la espalda para que se choquen con la cruda realidad.
Para que se den cuenta que no pueden pertenecer al grupo de los currantes toda su vida y que de una vez por todas deben pensar en trabajar.
Sabemos que es duro pero hay que intentarlo. En el peor de los casos lograremos que al menos por algunos dÃas estas personas dejen de golpear a su puerta.




